Sí, Julio, aquí estuve y viví en Moguer la extraña sensación de hallarme en un pueblo de maravilla. Cada pedacito de calle, cada inscripción con textos de J.R.J. En sus paredes, me permitían evocar lecturas inolvidables. Para los de Moguer que lean esto, sepan que escribo desde Argentina, que soy una enamorada de España y de su literatura, que haber estado dos veces en España no me quita la ilusión de volver por tercera vez algún día... Luego trabé amistad con un señor Francisco Pérez Serrano, a ... (ver texto completo)