¡Ay! Andévalo dorado, pues dorados son tus trigales.
Campiñas de hierbas verdes,
verdes son tus encinares,
amarillo es el trigo,
como oro que de tus minas sale,
otros se lo llevaron mas allá de los mares.
Por abajo canta el río, este de penas no sabe,
y remolinos haciendo, librando el aire fresco,
hojas de encinas volando,
siluetas en el aire ellas van bordando. ... (ver texto completo)
Campiñas de hierbas verdes,
verdes son tus encinares,
amarillo es el trigo,
como oro que de tus minas sale,
otros se lo llevaron mas allá de los mares.
Por abajo canta el río, este de penas no sabe,
y remolinos haciendo, librando el aire fresco,
hojas de encinas volando,
siluetas en el aire ellas van bordando. ... (ver texto completo)