Estamos a 31 de Marzo de 2010, son las 4 de la mañana y me encuentro en mi lugar de trabajo. Mañana es Jueves
Santo y no te podré ver mientras recorres las
calles de nuestro querido
pueblo de
Beas. Estaré en el mismo sitio de hoy. Sin embargo estarás en mi pensamiento y oraciones, rezaremos todos juntos para que tus hijos que están en este
hospital encuentren pronta recuperación y puedan contemplar tu hermosura, tu bondad, tu paz, tu alegría, tu fraternidad en sus y tus
casas, con los suyos. Gracias
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