Recuerdo sus ojos de negra mirá, su piel de
aceituna, su trenza rizá, su
casa de
esquina y blanca de cal, oliendo a jazmines y a ropa planchá.
Recuerdo una tarde, sería
primavera, la vi como siempre salir de la
escuela. Pasó por su casa, dejó la cartera, su madre en la
puerta como un centinela.
Recuerdo aquel día, que el sol se perdía, jazmines en
flor, aquel primer beso, mi primer amor.
Recuerdo su cuerpo, su forma de ser, la rosa temprana que yo acaricié. Al pié de una encina mi amor le entregué,
... (ver texto completo)