¡Qué tal, amigos!
ALOSNERA Y OLÉ: No sabes cuánto he sentido que no pudieras oír bien a tu querido profesor. Tampoco has logrado entrar en directo. Otra vez será. Puedo asegurarte que durante un rato no cogí el teléfono para marcar, esperando que tú lo hicieras primero. Yo si tuve la suerte de charlar un ratito con él y con nuestro amigo Antonio Escudero. La hora se quedó cortísima para lo mucho que puede dar de sí una charla con don Antonio.
ANTONIO ESCUDERO: ¿Por qué después de colgar yo, ... (ver texto completo)
ALOSNERA Y OLÉ: No sabes cuánto he sentido que no pudieras oír bien a tu querido profesor. Tampoco has logrado entrar en directo. Otra vez será. Puedo asegurarte que durante un rato no cogí el teléfono para marcar, esperando que tú lo hicieras primero. Yo si tuve la suerte de charlar un ratito con él y con nuestro amigo Antonio Escudero. La hora se quedó cortísima para lo mucho que puede dar de sí una charla con don Antonio.
ANTONIO ESCUDERO: ¿Por qué después de colgar yo, ... (ver texto completo)