Castilleja, ¡Lastima mujer, que no te acordaras de mí! abajo firmaré como siempre El Poeta, pero quiero recordarte sin poder dar una fecha fija, que en los principios de los 80, pudo ser el 83, fuí una tarde cuando empezaba a anochecer, con mi jefe entoces, él notario y yo como hombre de confianza a la Iglesia de la calle Real, cuando vas cuesta arriba a la derecha, fuimos por requerimiento de la hermandad para que el notario diese fé si había algún documento dentro, pues la Virgen se iba a restaurar ... (ver texto completo)