¡No ! Española, no debes darme las gracias, yo estaba en deuda contigo, te omití involuntariamente en mi dedicatoria, en
Virgen de Gracia, y en vez de justicar, lo injustificable, dije ¡vamos a dedicarle algo de corazón! y de ahí salío, te diré y es cierto que en anteriores escritos te habia nombrado a tí y a Rocio, hija de Fermina, pero cuando a uno ya le falta concentración de escribirlo 200 veces, y no se queda, ya pasa cualquier cosa.
Amable intento serlo, o al menos me comporto como soy, en
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