No, Espe, mejor no, simplemente maravillosas, como el resplandor de una estrella en una
noche clara de
primavera alosnera,
Cielo nublado, que mi pena estremeces,
Como un
Cristo en su
cruz,
Recibiendo un castigo que para nada se merece,
Mi cariño engañaste, por que yo lo quise así,
Por yo quererte a tí, como nadie me quiso a mi,
¡Eres como Júdas! me besas en la cara,
Para darme amargura,
Cielo nublado, que mi pena estremeces,
Dejame morir tranquilo, que nadie por mi réze,
Que tu no me
... (ver texto completo)