Los tres ancianos
Una cálida tarde de
verano, cuando estaba a punto de ponerse el sol, una mujer salió al
jardín de su
casa con una gran jarra de
agua entre las manos para regar las
flores ¡Adoraba las plantas y nada le gustaba más que cuidarlas con esmero!
Mientras contemplaba sus hermosas begonias observó que tres ancianos de barba blanca como la
nieve traspasaban la valla de su propiedad y se sentaban sobre la hierba. Extrañada, dejó la jarra sobre el banco de
piedra que tenía en la entrada
... (ver texto completo)