En cierta ocasión, en una
noche nublada viajaba por este
camino un señor y su
caballo; él caminaba muy aprisa, ya que quería llegar pronto a su
casa; mientras él caminaba por la quebrada, escucho a lo lejos llorar a un niño recién nacido. El caminante siguió su camino, montó su caballo y pensó que alguien venía por allí con un niño, mientras más caminaba más cerca se escuchaba aquel llanto; entonces espió al animal para pasar rápidamente la quebrada, pero su cuerpo comenzó a temblar de miedo, como
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