No se trata de caer bien o mal, de lo que se trata es de colocar a la persona adecuada en el puesto determinado, sin mirar
colores políticos ni afinidades, sólo su productividad en el cargo.
Claro está que si la mayoría de los piñeros se equivocó, o nos equivocamos, en la elección principal, es decir en la elección del Excelentísimo, una más no importa. Además, para ese puesto al que casi todo el mundo considera como apropiado Federico, creo que vale, para su Excelencia, cualquier camarada de los
... (ver texto completo)