Para qué pelear por tonterías, si podemos sonreír por estupideces. El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio. La gratitud tiene el poder de cambiar nuestra forma de mirar la vida. El mundo hay que fabricárselo uno mismo. Hay que crear peldaños que te suban, hay que inventar la vida, porque acaba siendo verdad. Cuando dejas de perseguir las cosas equivocadas, le das la oportunidad a las correctas de encontrarte.