PEDRO MARTINEZ (Granada)

Muchos nublos pero poca agua
Foto enviada por sensi

Es hermoso escribir porque reúne las dos alegrías: hablar uno solo y hablarle a la multitud.
Nadie es inútil en el mundo mientras pueda aliviar un poco el peso de sus semejantes...
Lo que nadie te contó sobre la batalla del río Maule
Era el ejército más temido del mundo conocido. Había doblegado reinos, cruzado desiertos, escalado los Andes. Y entonces llegó al Maule.
El Imperio Inca, en la cúspide de su expansión bajo Túpac Yupanqui, hacia 1470, se encontró frente a un enemigo que no conocía el miedo a las plumas imperiales ni al oro del Cuzco. El pueblo que las crónicas españolas llamarían "Promaucae" no envió emisarios. No negoció. Simplemente peleó.
Las fuentes coloniales ... (ver texto completo)
Para qué pelear por tonterías, si podemos sonreír por estupideces.
El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico, ni sabio.
La gratitud tiene el poder de cambiar nuestra forma de mirar la vida.
El mundo hay que fabricárselo uno mismo. Hay que crear peldaños que te suban, hay que inventar la vida, porque acaba siendo verdad.
Cuando dejas de perseguir las cosas equivocadas, le das la oportunidad a las correctas de encontrarte.
El tiempo es un regalo precioso, úsalo sabiamente.
De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Hay algo bueno en este mundo, y vale la pena luchar por ello.
Buenos dias Sensi, feliz Jueves besillos.
Nuestra mayor gloria no es no caer nunca, sino levantarnos cada vez que nos caemos.
Había una niña que pasaba todas las tardes sentada junto al río.
No tenía móvil, ni mochila, ni amigos cerca. Solo una libreta pequeña, con la tapa arrugada y las esquinas comidas por la humedad.
Cada día, exactamente a las cinco, aparecía en el mismo banco de piedra. Miraba el agua durante un rato, escribía algo, y luego se marchaba antes del anochecer.
Al principio, nadie prestaba atención.
Hasta que una tarde de abril, Sandro, un jubilado que solía alimentar a los patos a esa hora, se sentó ... (ver texto completo)
La lectura no da al hombre sabiduría; le da conocimientos.