Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida. Los libros son los amigos más silenciosos y constantes; los consejeros más accesibles y sabios y los maestros más pacientes. La experiencia es un maestro feroz, pero está claro que te hace aprender. El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderlo y hablarlo. Por cada motivo que crees que no es posible, hay cientos de personas que han enfrentado la misma circunstancia y lo han conseguido.