Cada año los papás de Martín lo llevaban con su abuela para pasar las vacaciones de verano, y ellos regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente. Un día el niño les dijo a sus papás:
"Ya estoy grande ¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?". Después de una breve discusión los papás aceptaron. Están parados esperando la salida del tren,
se despiden de su hijo dándole algunos consejos por la ventana, mientras Martín les repetía:" ¡Lo sé!
Me lo han dicho más de mil veces". El tren está... Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida. Los libros son los amigos más silenciosos y constantes; los consejeros más accesibles y sabios y los maestros más pacientes. La experiencia es un maestro feroz, pero está claro que te hace aprender. El idioma del corazón es universal: sólo se necesita sensibilidad para entenderlo y hablarlo.