PEDRO MARTINEZ (Granada)

Hoy nublado
Foto enviada por sensi

Buenas noches Antonia, feliz descanso. un abrazo.
Cuando un LOBO va perdiendo la pelea contra otro lobo y entiende que ya no tiene posibilidades de ganar, el lobo perdedor ofrece apaciblemente la yugular al oponente, como si dijera ”Perdí, acabemos con esto de una vez”... Sin embargo, en ese momento tiene lugar lo increíble.
El lobo ganador, inexplicablemente, se paraliza. Una fuerza milenaria le impide matar al que desde la humildad reconoce la derrota. Algún mecanismo primario, incrustado en el ADN o mas allá de el, se dispara en el lobo ganador y le recuerda que la especie es mas importante que el placer de eliminar al contrincante. ¡qué maravillosa relojería instintiva!
Nadie llamaría cobarde al lobo que se entrega, ni conmiserativo al que se paraliza, simplemente el milagro ocurre, Ni vencedor ni vencido... Ambos lobos se alejan y la rueda de la vida continúa... Y esto se conoce como: HUMILDAD. ... (ver texto completo)
Hay quienes quieren una piscina en la casa, mientras que aquellos que tienen una apenas la usan.
Aquellos que han perdido a un ser querido sienten una profunda sensación de pérdida, mientras que otros que lo tienen cerca a menudo se quejan de ellos.
Quienes no tienen pareja lo anhelan, pero los que tienen, a veces no lo valoran.
El hambriento daría lo que fuera por un plato de comida, mientras el bien alimentado se queja del sabor.
El que no tiene auto sueña, mientras el que tiene uno siempre ... (ver texto completo)
Aunque sacudas con todas tus fuerzas el reloj de arena, cada grano caerá a su tiempo. No fuerces nada todo llega!
LOS DOS JINETES

Una mañana muy fría, dos jinetes cabalgaban por un camino campestre. A uno de ellos, que era ciego, se le cayó su látigo. Se bajó del caballo y, arrodillado, palpó la tierra buscándolo. No lo pudo encontrar, pero dio con otro que le pareció más elegante y más suave. Montó su animal y continuó la cabalgata. El otro jinete, que sí podía ver, le preguntó qué había buscado en el suelo.
El ciego le respondió: «Perdí mi látigo y bajé a buscarlo. No lo logré, pero encontré este otro. ... (ver texto completo)
Los que miran hacia adelante esperando grandes cosas pueden hacer que suceda.
En la vida no es importante a dónde vas... sino con quién viajas.
Si quieres conocer el final, presta atención al principio.
A veces los pensamientos nos consuelan de las cosas, y los libros de las personas.
Los sueños no se cumplen solos, se construyen despacito, con los ojos bien abiertos.