PEDRO MARTINEZ (Granada)

Hoy nublado
Foto enviada por sensi

Lo que pensamos, lo que sabemos, lo que creemos, a fin de cuentas, es de poca importancia. Lo único realmente trascendente es lo que hacemos.
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias sólo a nuestra vanidad.
El camino para llegar a la cima comienza con un primer paso.
He decidido mantener el amor… El odio es una carga demasiado pesada.
Todo está perdido cuando los malos sirven de ejemplo y los buenos de mofa.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Jueves!
EL GATO DEL ANDÉN 3

En la estación de ferrocarril de Villa Esperanza, siempre había un gato gris de ojos ámbar que se sentaba exactamente en el mismo banco, justo frente al andén 3. No era agresivo ni huidizo, pero tampoco mendigaba caricias. Solo estaba allí, observando cómo la gente iba y venía.
Marina Soler, una maestra jubilada de 72 años, lo veía cada tarde al regresar a casa. Un día, la curiosidad pudo más.
—Hola, pequeñín. ¿Vives por aquí? —le dijo mientras dejaba caer un trozo de jamón ... (ver texto completo)
Inocente es quien no necesita explicarse.
Escuchar antes de opinar puede ser más valioso que cualquier consejo no pedido.
Cada día, lo que elijas, lo que piensas y lo que haces es lo que se convierte en ti.
La vanidad es hermana de la arrogancia, hija del ego y madre de las apariencias.
El que confía sus secretos a otro hombre se hace esclavo de él.
En algo tan pequeño como una lágrima cabe algo tan grande como un sentimiento..
La felicidad suprema en la vida es tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o mejor dicho, a pesar de lo que somos.
UN DÍA COMPROBÉ

Un día comprobé que hay sonrisas que no se borran y que, aunque no las vuelvas a ver, las tienes grabadas por siempre en tu cabeza.
Supe que hay abrazos que se siguen sintiendo aunque se acaben, y que hay olores que se mantienen pase el tiempo que pase.
Me di cuenta que hay recuerdos que no se olvidan, y que los momentos más insignificantes son los que se vuelven super valiosos.
Entendí que hay risas que siguen sonando en mi cabeza y miradas que siguen clavadas en mis ojos. Como si fuese ayer.
Como si todavía sí.
Un día supe que hay cosas que se van, personas que se marchan, aunque no queramos, pero hay algo que las vuelve inolvidables, incomparables y, por supuesto, eternas.
Y eso, créeme, es magia. ... (ver texto completo)