Me gusta recordar aquellos años de la siega, yo hacía de chichanguero de 6 a 12 años, después a la era, eran años muy duros, pero aún así los recuerda uno con cariño.
Hola Santiago: para los niños, lo más divertido, era sin duda subir al trillo, era un pasatiempo como los columpios, pero cuando llevabas un rato pedias bajar, porque pillabas un mareo de cabeza, entre el calor y las vueltas de los mulos acababas borracho. Pero lo más duro era madrugar, mi padre me levantaba a las 4 de la mañana y asi aprovechar el viento en la era para ablentar, pero lo divertido venia después cuando nos bañábamos en el pilón de la fuente de la higuera. Lo peor, encerrar la paja, ... (ver texto completo)