Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.
De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Tolerancia significa disculpar los defectos de los demás; tacto, no reparar en ellos.
Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano.
Buenas noches Antonia. Qué descanses y sueñes bonito.. un abrazo.
Al Desierto

Con el desierto ante ti, no digas: ¡Qué silencio!
Dí: No oigo.
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué aridez!
Di: ¡qué extraña belleza
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué inmensidad!
Di: ¿por dónde comienzo?
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué pobreza!
Di: ¿qué más necesita mi pensamiento?
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué soledad!
Di: soy lo que conmigo llevo
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué oscuridad!
Di: no veo, pero lo siento
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué sed!
Di: ¿cuánto preciso beber?
Con el desierto ante ti, no digas: ¡imposible vivir!
Di: la vida es lo que he de aprender
Con el desierto ante ti, no digas: ¡qué cansancio!
Di: ¡cuánto camino por recorrer ¡
Con el desierto ante ti, no digas: ¡no puedo más!
Di: si las dunas avanzan, yo también
Con el desierto ante ti, no digas: me doy por vencido
Di: seguiré, aunque quizás no llegue a mi destino
Con el desierto ante ti, no digas: ¡no hay nadie más!
Di: todos tenemos desiertos que atravesar y desiertos que coincidir
Con el desierto ante ti, no digas: la arena me abrasa
Di: con la arena se construyen casas
Con el desierto ante ti no digas: estoy perdido
Di: tiene que haber algún camino
Con el desierto ante ti, no digas: jamás saldré
Di: lo que tiene comienzo tiene su fin.
Cuando estés ante tu desierto, piensa, que es uno de los paisajes más bellos de la tierra: no temas, en él está tu sustento
Di: allí aprendí lo más cierto.
Cuando estés ante el desierto no digas: ¡qué silencio!
Di: no oigo.
(Anónimo touareg) ... (ver texto completo)
La vida no es tiempo, sino esencia. No importa cuanto tiempo vivas, si no cuanta vida puedes capturar.
El mundo necesita mentes y corazones abiertos, y estos no pueden derivarse de rígidos sistemas ya sean viejos o nuevos.
El cerebro no es un vaso por llenar, sino una lámpara por encender.
Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.
La mente es como un paracaídas. No funciona si no está abierta.
EL HOMBRE DESCONFIADO

Dos hombres que necesitaban ir de una ciudad a otra decidieron cruzar a pie el desierto para acortar camino. A los dos días se dieron cuenta de que tenían agua suficiente, pero ninguno llevó comida. Por suerte, toparon con una vieja carreta llena de comida en lata. Tras muchos intentos, no consiguieron abrir ninguna, así que decidieron que uno de los dos regresara al pueblo a por un abrelatas y agua mientras el otro se quedaba vigilando la carreta. Al quinto día, preocupado ... (ver texto completo)
Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos.
Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos.
Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada.