Ayer dando un paseo, vi a unos chaveas, cogiendo hojas de moral, y enseguida me vino el recuerdo, de cuando niño teniamos gusanos de seda. Recuerdo que al lado del cuartel, frente a la casa de Varela, había dos morales grandes de moras negras, los niños subíamos a comerlas y nos poniamos la cara y las manos negras, pero que buenas que estaban- También recuerdo, que el moral más grande que yo he visto en mi vida, estaba en el lavadero de las fuentes. El tronco no se podía abarcar con dos personas, ... (ver texto completo)