Se acababa de dar el paso más transcendental de toda la historia de la navegación. Ni siquiera la introducción de la propulsión nuclear ha tenido hasta hoy unos efectos tan grandiosos en la historia naval.

En 1819, el vapor de ruedas Savannah cruzó el Atlántico, pero aún quedaba mucho camino por recorrer. Los marinos no veían con buenos ojos aquellas enormes, sucias y ruidosas máquinas que movían las enormes ruedas de palas adosadas a los costados de las naves. Y aducían, con razón, que las ruedas ... (ver texto completo)
En el principio fue el remo.

El hombre subido a un tronco remando usando sus manos. Remo y vela convivieron durante milenios hasta que la total eclosión de los modernos aparejos navales a vela y consideraciones de orden social acabaron con las galeras. En Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, todas las naves enfrentadas eran veleros, pero los inventores ya hacía tiempo que conocían la utilidad de dominar la fuerza producida por el vapor. Fue el francés Jouffroy el primero en aplicar la máquina de vapor a un buque consiguiendo que en 1780 un buque de ruedas de 46 metros de eslora navegara por el río Saône. Tras varios intentos por parte de varios inventores, fue el norteamericano Robert Fulton quien le dio a la idea el impulso definitivo al botar en 1807 el Clermont, la primera auténtica nave de vapor y ruedas que navegó por el río Hudson inaugurando una línea regular entre Nueva York y Albany. ... (ver texto completo)
· Es inútil, no me hacen ni caso - Dios
· Es inútil volver sobre lo que ha sido y no es ya. - Frideric Chopin
Sus hijos fueron:

* Agueda Flores. dueña de lo que actualmente es la comuna de Quilicura, de la parte oriental de Codegua (Rancagua), además de propiedades hasta el río Maule
* Bartola Flores, quien se casó con Francisco Hernández Gallego, sin hijos.
* Bartolomé Flores n. 1539; peruano, vivía en Santiago cuando murió su padre.
En la encomienda de Putagán, Blumenthal introdujo adelantos en la agricultura, y en la crianza de caballos y cerdos.

En el año 1555, Blumenthal castellanizó su nombre pasando a ser simplemente Bartolomé Flores.

Construyó el primer molino, fundó la primera capilla y una fábrica de carretas. En su trato con los indígenas fue un ejemplo de buen encomendero. A su muerte, el 11 de noviembre de 1585 heredó estas tierras su hija, Águeda Flores, hija habida con la cacica de Talagante, Elvira.

Águeda ... (ver texto completo)
Los servicios de Blumenthal fueron premiados por Valdivia con fecha 1 de agosto de 1549, ratificados posteriormente el 24 de julio de 1550. La encomienda incluía a los indígenas que obedecían a los caciques Tala Canta Ilabe, Mavellangai, Codalmolcaleví, Upiro, Lebalo, Guarcamilla, Acai, Nabalquivil, Quelamangui, Conquemangui y Namarongo, todos ellos del valle del Mapocho.

También le fueron concedidas las encomiendas de Cauquenes y Putagán. El decreto también incluyó la encomienda de Longomilla, ... (ver texto completo)
Al oriente del Cerro Huelén se crearon dos chacras, una en 1546, que perteneció a Bartolomé Blumenthal, y otra en 1557 de propiedad de Juan Gómez. Ambos plantaron viñas, siendo éstas las primeras del Valle Central. Recién a fines del siglo XVIII fueron subdivididas (en diez quintas), dando origen a los callejones que a principios del s. XIX se convirtieron, entre otras, en las calles Padre Valdivia (antigua Los Patos) y Victoria Subercaseux (antigua Tres Montes), en el posteriormente conocido como ... (ver texto completo)
En el Cerro Santa Lucía, hacia 1548, el capitán Rodrigo de Araya construyó el primer molino, ubicado en la ladera sur oeste. Bartolomé Blumenthal construyó otro molino en 1553, conocido como el de Flores.
Pedro de Valdivia necesitó proveerse de madera para muchos usos, por lo cual se comisionó a Blumenthal para que la buscase, dado que este ejercía el oficio de carpintero constructor.

Así fue como llegó a las tierras y al pucara y mitimae del Inca Tala Canta Ilabe, con quien tuvo un excelente entendimiento. Allí pudo obtener no sólo las maderas que buscaba, sino también trabajadores para las obras de construcción en Santiago, y telas y vasijas de arcilla que le asombraron mucho.

Con el tiempo ... (ver texto completo)
Fundada la capital del reino de Chile el 12 de febrero de 1541, con el nombre de Santiago de Nueva Extremadura, ejerció el cargo de tenedor de difuntos y al poco tiempo fue nombrado procurador de la ciudad.
No se sabe de su vida en Europa. En 1528 estaba en la isla de Santo Domingo y luego viajó hacia España, regresando al Nuevo Mundo y llegando a Perú, donde conoció a Pedro de Valdivia, uniéndose a la hueste conquistadora de Chile como uno de los financieros menores de la expedición.
Fue hijo de Johann Blumenthal, natural de Alemania y de Ágatha (Águeda) Welzer.[1]
Bartolomé Blumenthal, castellanizado Bartolomé Flores y citado como Blumen en algunos textos (¿1506?, Núremberg, Alemania - 1585, Talagante, Chile), fue un socio y carpintero de la hueste de Pedro de Valdivia. Se le considera el primer alemán a la vez que el primer judío establecido en Chile.
· Es imposible ocultar el amor en los ojos de que ama. - Jhon Crowne