Hola appe,

Gracias por la información, aunque necesitaría si es posible y no sirve de mucha molestia, algún dato más para poder contactar por lo menos con Francisco Arias.

Yo tambien estoy recien jubilado e intento localizar a los compañeros de curso
para si es posible tener un reencuentro.

Agradecería sus noticias. Un Saludo cordial.
Era profesor en el IES Pedro Jimenez Montoya (Baza), yo fui alumno suyo el último curso antes de jubilarse, allí podria usted intentar localizarlo.
Alicia, argentina de Mendoza, te "habla" un español de Buenos Aires.
He leído tu mensaje y me ha gustado, por eso y por experiencia te digo: Si vas a España en busca de familiares y/o descendientes de alguien, no puedes pretender que con un rato que estés en el pueblo obtengas lo que buscas; eso lleva tiempo, al menos un par de días para contactar con los vecinos mayores y por sobre todo, averiguar en la Iglesia. Tener en cuenta que por aquellos años, era esa institución la que llevaba los registro ... (ver texto completo)
Jesús, muchas gracias por tu correo. Claro, es como vos dices. Nosostros fuimos por el día.. encontramos poca gente mayor... Veré cómo hacer para contactarme con la iglesia, que está a metros de la que suponemos era la casa de mi suegra. Sos el primero que responde! y acepto de muy buen grado tu sugerencia. Por tanto si alguien de Baza sabe cómo hacer para que estos correos lleguen al sacristán o a la Iglesia de san juan, muy agradecida. Y a vos por supuesto. Hace mucho que estás en nuestro país? ... (ver texto completo)
Escribí hace un tiempo, pero aún no he tenido suerte. Acá voy nuevamente. Mi suegra Dolores Suarez Romera, nació en 1907, en BAZA, en la calle de la Plaza de San Juan. Con mucha emoción estuvimos en esa calle hace un mes..., no lo podíamos creer! aunque no pudimos contactarnos con alguien que pudiera darnos algún dato más, fue una experiencia importante. Sabemos que estamos solicitando información de más de un siglo atras,... pero bueno nunca es tarde, si de hallar raíces se trata. No es cierto? ... (ver texto completo)
Alicia, argentina de Mendoza, te "habla" un español de Buenos Aires.
He leído tu mensaje y me ha gustado, por eso y por experiencia te digo: Si vas a España en busca de familiares y/o descendientes de alguien, no puedes pretender que con un rato que estés en el pueblo obtengas lo que buscas; eso lleva tiempo, al menos un par de días para contactar con los vecinos mayores y por sobre todo, averiguar en la Iglesia. Tener en cuenta que por aquellos años, era esa institución la que llevaba los registro ... (ver texto completo)
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Con el viento la rama dura se rompe; la flexible nunca está recta
VII. Sé siempre coherente y fiel a ti mismo. Medita con detenimiento tus acciones y establece tus planes de ataque luego, cuando pases a las vías de hecho no te arrepientas jamás del daño infligido a los otros, pero rectifica tus errores si te has equivocado y no han surtido tus acciones el efecto que deseabas y calculaste. Lo que hayas decidido es lo que debes realizar, sin ninguna clase de dudas, caiga quien caiga y suceda lo que suceda. Así podrás mostrarte ante todos como un hombre plenamente ... (ver texto completo)
VI. Debes considerarte el único, el privilegiado, y por eso situarte siempre en un plano más elevado respecto a los otros. Acepta la sumisión ajena como muestra del acatamiento que te deben, sin sentirte obligado por ello. Pero, si alguien se resistiese, si alguno osara desafiarte no sometiéndose a tus deseos, aplastalo, haz que la infelicidad entre en su casa, hiérele en lo que más quiera para que sea mayor su sufrimiento, y de ese modo, viendo que tú eres el más fuerte acabe por aceptar someterse ... (ver texto completo)
V. Protégete con una dura coraza y hazte insensible a los dolores y desgracias que aquejen a los demá, y muchas de as cuales serán por tu causa, o de otros que piensan y actúan como tú. Pero no te confies a éstos sino que has de mantenerte siempre en guardia. Tú no debes amar a nadie, pero si hacer que sean los otros quienes te amen. Así podrás dominarles mejor.
IV. Considera que la virtud es una de las mayores debilidades que pueden darse en ti, del mismo modo qu es una fuerza en los otros. Por esta razón procura por todos los medios incitar a los demás al pecado, guiándoles y siendo tú el más pecador de todos. Pero no olvides que a los ojos de los otros debes aparecer como virtuoso. Compón, pues, tu actitud de forma que puedas proclamar en público que la moral es necesaria para la sociedad, al par que haces lo imposible para que los demás pequen. Consigue que sean ellos los que hagan suyo este axioma: Haz lo que digo, mas no hagas lo que yo hago. Cuando lo logres acrecentarás tu poder sobre ellos. ... (ver texto completo)
III. Haz de la inmoralidad tu reglas, pero sírvete de la moral de los demás en tu propio beneficio. Debes considerar que esa moral es una debilidad que disminuye la fuerza de tus enemigos, puesto que han de atenerse a unas reglas que a ti te son conocidas, por lo que puedes vulnerarlas facilmente sin que aquéllos se aperciban, si eres lo bastante cuidadoso. Utiliza todos los medios a tu alcance, el soborno y el cohecho, regalos y obsequios, para atraer hacia ti el favor de lo que aún son poderosos, a fin de que ellos te allanen los obstáculos o te apoyen cuando les necesites. No olvides que es gracias a la moral agrietada de los demás que tú podrás conseguir los fines que te hayas propuesto alcanzar. ... (ver texto completo)
II. Trata de ser siempre más poderoso y para ello no respetes ningún derecho de propiedad. Lo de los demás debe pasar a ser tuyo si demuestras ser el más hábil o el más fuerte. Todo es cuestión de tácticas. Sin embargo, no olvides proclamar en voz alta que la propiedad es sagrada e inviolables. Cuando los otros te crean podrás apoderarte de lo que codicies, y si deseas poseerlo todo, de ti únicamente dependerá el que lo consigas.
I. Sé el dueño de tus palabras y no digas nunca la verdad. Pero haz de manera que los demás crean que la dices, puesto que si les dices la verdad, los otros pueden llegar a contar contigo, lo que equivaldría a que tú les servirias de algo, mientras que ellos no te servirían a ti absolutamente para nada.