La generosidad es un regalo que pertenece al alma. No depende de lo que tienes, si no de quién eres.
Yo miro todo como si fuera hermoso.
Y si no lo es, significa que tengo que mirar mejor.
Así es la vida: más allá de las dificultades y del sufrimiento, sentir que vale la pena y mirar con confianza el nuevo día que aparece en el horizonte.
El tiempo no se guarda en cajones, ni se esconde en bolsillos.
Se gasta, como una moneda ardiente, en cada mirada que damos, en cada silencio que dejamos pasar.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Miércoles!
Buenas noches Antonia. que descanses y duermas bien. un abrazo.
Buenas noches Sensi, dios te oiga porque la noche pasada no he dormido mucho, que descanses un abrazo.
Buenas noches Antonia. que descanses y duermas bien. un abrazo.
NO DISCUTAS CON LOS BURROS

El burro le dijo al tigre:
- “La hierba es azul”.
El tigre respondió:
- “No, la hierba es verde”.
La discusión se acaloró, y los dos decidieron someterlo a arbitraje, y para ello acudieron ante el león, el Rey de la Selva.

Ya antes de llegar al claro del bosque, donde el león estaba sentado en su trono, el burro empezó a gritar:
- “Su Alteza, ¿es cierto que la hierba es azul?”. ... (ver texto completo)
La verdadera Magia la hacen los que te quieren y te lo demuestran haciéndote reir cuando estás a punto de romperte...
Dar gracias por lo bueno y lo malo que nos sucede, es irse reconciliando con la vida.
La VIDA no tiene un borrador, así que piensa antes de hacer y decir las cosas.
No importa cuanto dinero tengas, si no tienes tiempo para disfrutar de los pequeños momentos, entonces eres muy pobre. A veces en la vida, menos es más.
Buenas noches Antonia. feliz descanso y bonitos sueños. un abrazo.
Buenas noches Sensi, que descanses hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia. feliz descanso y bonitos sueños. un abrazo.
El cuervo llegó al pueblo el invierno en que dejó de nevar, y desde entonces nadie volvió a olvidar del todo lo que creía haber perdido.
Lo llamaron Salomón, y nunca se supo bien por qué. Quizá porque miraba a los ojos como si estuviera decidiendo algo importante.
No graznaba.
No revolvía las basuras.
No espantaba a los gatos del zaguán.
Solo tenía una costumbre.
Cada amanecer, alguien encontraba un objeto pequeño en el umbral de su casa.
Un dedal de plata con las iniciales gastadas.
Una ... (ver texto completo)