Buenas tardes Antonia, dentro de unos días nos llega el verano pero no lo vamos a disfrutar como otros años con esto del virus, mucha gente de fuera quiere venir no se si será bueno o malo, esperemos que no pase nada... un besillo..
Soy mi propio libro. Me reescribo, me subrayo, me agrego paginas, me arranco otras que duelen. Y dejo en blanco una ultima hoja, siempre.
Somos como los libros: Algunos nos juzgan solo por la portada, pero no saben las historias que llevamos escritas.
2ª PARTE

Abd Alláh supo que habían llegado al lugar apropiado. Y así lo indicó. Los esclavos depositaron los arcones en una especie de peana elevada y oculta, a primera vista, tras un recoveco de la piedra caliza, una diminuta meseta que el agua había respetado mientras horadaba y modelaba leves acantilados o correntías en el vientre de aquella inmensa mole. Los cautivos del sultán acezaban sin resuello. Había llegado el momento de encontrarse con El Todopoderoso. La respiración fatigada se mudó ... (ver texto completo)
TERCERA PARTE

Hace ya más de seis meses que Abd Alláh permanece destinado al mando de la guarnición; hasta nuevo aviso, rezaban las órdenes. El al-Qualatí echa de menos a Jadiya, su esposa, la única que Alláh ha querido concederle y a la que ama como los omeyas quieren la luna del desierto de Arabia. No tiene concubinas ni ha conocido, después de la demanda de matrimonio, amante distinta. Recuerda su piel, más blanca de lo normal, sus ojos almendrados del color de la miel, sus cabellos negros.

Añora ... (ver texto completo)
Buenas tardes Antonia, espero que ayer pasaras un buen día, porque ya se puede reunir más la gente... Hoy hace un bue día... besillos.
La vida no es tener las cosas en el bolsillo, sino disfrutar mientras llenen las manos.
La sencillez es la piel de las hermosas almas; quien es pobre por dentro busca escenario y aplausos. Quien por dentro es rico prefiere el silencio y un campo de flores
Juan Manuel Alcalá Perálvarez‎ en Comarca de Guadix....1ª PARTE

Relato ambientado en la comarca de Guadix, concretamente en Pedro Martínez; y nos remite a los últimos años del Reino Nazari.

A través de mi ventana, orientada al este, descubro cada amanecer al sol hiriendo la madera, atravesándola por las rendijas que el tiempo ha ganado entre los nudos de los postigos. El cuarto, situado al final del pasillo, es el último de la modesta vivienda y tiene vistas a un erial en el que campan a su ... (ver texto completo)
2ª PARTE

Abd Alláh supo que habían llegado al lugar apropiado. Y así lo indicó. Los esclavos depositaron los arcones en una especie de peana elevada y oculta, a primera vista, tras un recoveco de la piedra caliza, una diminuta meseta que el agua había respetado mientras horadaba y modelaba leves acantilados o correntías en el vientre de aquella inmensa mole. Los cautivos del sultán acezaban sin resuello. Había llegado el momento de encontrarse con El Todopoderoso. La respiración fatigada se mudó ... (ver texto completo)
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Domingo!
¡Felicidades! a tod@s los Antonios y Antonias, especialmente a Antonia Fuentes y Antonio Fernández.. que paseis un buen día...
Buenas noches Sensi, gracias por la parte que me toca, besllos
Hola este año se suspendieron las fiestas...
Juan Manuel Alcalá Perálvarez‎ en Comarca de Guadix....1ª PARTE

Relato ambientado en la comarca de Guadix, concretamente en Pedro Martínez; y nos remite a los últimos años del Reino Nazari.

A través de mi ventana, orientada al este, descubro cada amanecer al sol hiriendo la madera, atravesándola por las rendijas que el tiempo ha ganado entre los nudos de los postigos. El cuarto, situado al final del pasillo, es el último de la modesta vivienda y tiene vistas a un erial en el que campan a su ... (ver texto completo)
CUANDO LA TARASCA SE VISTIÓ DE ENFERMERA EN PLENA GUERRA CIVIL
(Artículo: José Enrique Cabrero. “IDEAL”. 13/06/2020)

▪️So­li­da­ri­dad. La gra­na­di­na An­gus­tias Alar­cón, una mo­dis­ta de la épo­ca, di­se­ñó el tra­je y pro­pu­so ri­far­lo des­pués pa­ra re­cau­dar fon­dos des­ti­na­dos a he­ri­dos y víc­ti­mas de la pro­vin­cia

Vein­ti­séis de ma­yo de 1937. Es­pa­ña su­fría el pri­mer año de la Gue­rra Ci­vil y Gra­na­da ce­le­bra­ba, tris­te, sus fies­tas del Cor­pus. El al­cal­de de la ciu­dad, Mi­guel del Cam­po Ro­bles, con­vo­có, co­mo to­dos los años, el con­cur­so pa­ra ves­tir la Ta­ras­ca. Las can­di­da­tas de­bían man­dar un mo­de­lo di­bu­ja­do y una mues­tra de la te­la que em­plea­ría. «En ese Cor­pus es­cue­to, en ple­na gue­rra fra­tri­ci­da, se pre­sen­ta­ron dos mu­je­res: Ire­ne Za­fra Ma­ta y An­gus­tias Alar­cón». El pro­fe­sor Juan Jo­sé Mon­ti­jano, me­mo­ria vi­va del Cor­pus gra­na­dino, guar­da en sus ar­chi­vos los da­tos de aque­lla pri­me­ra vez en que la Ta­ras­ca se vis­tió, co­mo ho­me­na­je, de en­fer­me­ra.

Ire­ne Za­fra Ma­ta, una de las mo­dis­tas afa­ma­das de la épo­ca, pro­pu­so la con­fec­ción de un ves­ti­do ha­bi­tual por 170 pe­se­tas. An­gus­tias Alar­cón, sin em­bar­go, pro­pu­so so­li­da­ri­zar­se con la Es­pa­ña del mo­men­to, y pi­dió ves­tir­la de en­fer­me­ra, por 125 pe­se­tas. «Alar­cón, ade­más, aña­dió una pos­da­ta a su pro­pues­ta. De­cía que, una vez que se con­clu­ye­ra el des­fi­le de la Ta­ras­ca, desea­ba ri­far el tra­je de en­fer­me­ra en­tre los gra­na­di­nos y des­ti­nar el di­ne­ro re­cau­da­do a los en­fer­mos y he­ri­dos del Hos­pi­tal de la San­gre de Gra­na­da», re­la­ta Mon­ti­jano.

El ges­to so­li­da­rio de An­gus­tias Alar­cón ca­ló en el Ayun­ta­mien­to y, cla­ro, aquel año la Ta­ras­ca sal­dría a las ca­lles de Gra­na­da ves­ti­da de en­fer­me­ra. Así que la de 2020 es la se­gun­da vez que la ciu­dad re­cu­rre a es­ta ima­gen pa­ra sub­ra­yar el va­lor, agra­de­cer el es­fuer­zo y abra­zar a las víc­ti­mas. El tra­je del 37 es­ta­ba com­pues­to de una so­la pie­za, to­tal­men­te en blan­co, con un cu­bre ca­be­zas, guan­tes y, en la mano, un li­bro.

«Sa­be­mos más co­sas de aquel Cor­pus», anun­cia Mon­ti­jano. Y si­gue: «En­ri­que Mar­tín Ruiz, pe­lu­que­ro de re­nom­bre, fue el en­car­ga­do de pre­pa­rar el ma­ni­quí, cons­trui­do por el es­cul­tor ca­ta­lán An­drés Lle­dó. Ese ma­ni­quí, por cier­to, pro­ce­sio­nó de 1931 a 1947». En ese ten­so am­bien­te de pól­vo­ra y san­gre, el des­fi­le del Cor­pus fue muy es­cue­to: «Ha­bía una ca­rro­za de­co­ra­da con flo­res na­tu­ra­les, unos pajes, pa­la­fre­ne­ros, la guar­dia ur­ba­na, la ban­da mu­ni­ci­pal, dos fi­las de seis ca­be­zu­dos y dos gi­gan­tes mo­ros, rea­li­za­dos por Luis Mo­li­na de Ha­ro».

Y una cu­rio­si­dad más de aquel año, 1937. «Fue la pri­me­ra vez que pro­ce­sio­na­ron las re­li­quias de los Re­yes Ca­tó­li­cos: la es­pa­da de Don Fer­nan­do y la co­ro­na y el ce­tro de Do­ña Isa­bel». La ima­gen de la pri­me­ra Ta­ras­ca en­fer­me­ra se pu­bli­có en la por­ta­da de IDEAL, el jue­ves 27 de ma­yo de 1937. En el pie de fo­to se leía: «La Ta­ras­ca, que en el des­fi­le de ayer vis­tió el hon­ro­so tra­je de en­fer­me­ra». En esa mis­ma por­ta­da tam­bién se pue­de ver una fo­to­gra­fía de una «gra­cio­sa me­lé an­te el ata­que im­pre­vis­to de los ca­be­zu­dos en la Pú­bli­ca». ... (ver texto completo)
Un Bosque de Molinos de Viento”
I

En un lugar muy lejano existía una colina llamada “la colina del gigante”. Desde allí se podía apreciar la casa de Rita en la que vivía junto a sus padres. Rita era una hormiguita muy curiosa, tenía el hábito de levantarse temprano a correr haciendo piruetas entre los jardines y árboles acompañada de sus mascotas. Disfrutaba de los sonidos del viento y melodías de los cánticos de las aves que retumbaban en la naturaleza.
Con el paso del tiempo Rita fue creciendo ... (ver texto completo)
El hombre que se miente a sí mismo y escucha su propia mentira llega a un punto en que no puede distinguir la verdad dentro de él y por tanto pierde todo respeto por sí mismo y por los demás.