Amistad es dejar algo de sí mismo en el corazón de la otra persona.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Viernes1
Antonia buenas noches. Feliz descanso, dulces sueños
un abrazo.
Hasta mañana Sensi que descanses y sueñes bonito, un abrazo.
Antonia buenas noches. Feliz descanso, dulces sueños
un abrazo.
El hombre primero ke sale con jersey blanco es el padre de mi amigo chupy ke vive encima de la cueva y tiene 65 años
El hombre segundo que hay en la izquierda es. i tío Juan Gómez Checa y hermano de mi abuela Antonia ke tenía 23 años en 1959 y nació en Almodóvar del río en 1936 y se fue a Purullena recién nacido y su madre Matilde nació en 1909 en Purullena y murió en Purullena en 1984 a los 84 años
Por qué usamos dos apellidos mientras el resto del mundo solo usa uno?
Si viajas a Estados Unidos o Reino Unido, notarás algo extraño: la gente solo tiene un apellido (el del padre) y las mujeres suelen perder el suyo al casarse para adoptar el del marido. En el mundo hispano, hacemos lo contrario: usamos dos. No es solo tradición, es un invento logístico brillante. Todo comenzó en el siglo XVI con el Cardenal Cisneros en España.
Antes de Cisneros, la gente se cambiaba el apellido como quien cambia ... (ver texto completo)
A veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.
La lucha siempre merece la pena si el fin vale la pena y los medios son honestos.
Los que se desaniman ante un fracaso es porque ya tienen todo lo que pueden.
No existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos.
Antonia buenas noches. felices sueños y buen descanso. un abrazo.
Hasta mañana Sensi, que pases una buena noche un abrazo.
Antonia buenas noches. felices sueños y buen descanso. un abrazo.
La vida enseña: que se aprende más escuchando que hablando, que el respeto y la educación abren más puertas que el dinero, que una sonrisa te hace más atractivo que cualquier prenda de vestir, que la actitud nos define, nos acerca o nos aleja de los demás.
Lo que vi me revolvió el alma.
Mi hijo estaba en el suelo.
De rodillas.
Con la cara pegada al comedero del perro… bebiendo agua.
No jugando.
No riéndose.
En serio.
Sentí un golpe en el pecho.
— ¡ROBERTO! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? —grité tan fuerte que hasta yo misma me asusté.
Se volteó despacio… y me ladró. ... (ver texto completo)