Buenas noches Antonia. felices sueños y buen descanso. un abrazo.
¡CÁLLATE, ANALFABETO!”
— Gritó La Profesora…
Hasta Que El Niño Judío Escribió En 7 Idiomas
“Cállate, analfabeto”, gritó la profesora Elena golpeando la mesa con la regla. El eco resonó por toda la sala 204 de la Lincoln Middle School. El niño de 13 años no respondió. Bajó la mirada y abrazó su cuaderno gastado mientras la clase reía cruelmente.
Nadie imaginaba que ese niño judío, con ropa remendada y zapatillas rotas, haría que la profesora más temida se tragara sus propias palabras. David Rosenberg acababa de llegar al barrio con su madre, que trabajaba de limpiadora nocturna. La Lincoln era su única opción. Allí, rodeado de hijos de familias adineradas, destacaba por todas las razones equivocadas.
“Te pedí que leas en voz alta”, insistió Elena, una mujer de 45 años de moño apretado y ojos fríos.
“Prefiero no leer ahora, señora”, respondió David.
“ ¿Prefieres? Esto no es un restaurante. A menos que no sepas leer… ¿Tus padres nunca te enseñaron lo básico?”
El silencio se volvió pesado. “Mi madre trabaja mucho, hace lo mejor que puede”, murmuró David.
“Qué conmovedor —se burló Elena—, pero eso no explica por qué no puedes leer una frase sencilla. Quizás deberías estar en una escuela especial.”
Entonces algo cambió en la mirada de David: una calma inesperada. Levantó la cabeza.
“ ¿Puedo hacerle una pregunta, profesora Elena?”
“Date prisa.”
“ ¿Estudió latín en la universidad?”
“Un poco… ¿por qué?”
“Porque en el póster de la pared hay una frase en latín: La verdad os hará libres. ¿Sabe de dónde viene?”
Elena titubeó. “Es una expresión común.”
David abrió su cuaderno lleno de notas. “Es del Evangelio de Juan 8:32. Pero también aparece en textos judíos en arameo. Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.”
La sala enmudeció de asombro.
“ ¿Sabes arameo?”, preguntó Elena.
“Un poco. Mi abuelo me lo enseñó antes de morir. Decía que un judío debía conocer las lenguas de sus antepasados.”
La clase murmuraba impresionada, algunos grababan con sus teléfonos. David levantó el libro de texto.
“ ¿Puedo ahora leer el párrafo que me pidió, profesora?” ... (ver texto completo)
Haz que tu presente sea tan genial, que tu pasado muera de envidia.
No existe la falta de tiempo, existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, siempre hay tiempo.
El tiempo te da las opciones, pero tú tomas las decisiones.
Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si me engañas dos, es mía.
Buenos días foreros-as.. ¡Feliz Jueves!
Buenas noches Sensi, hasta mañana un abrazo. Que flor tambonita, me encanta.
¡Quieto ahí! ¡Manos arriba!
El guardia del supermercado corrió hacia el adolescente que salía corriendo con una mochila. Lo alcanzó cerca del estacionamiento y lo empujó contra la pared. Unas mandarinas rodaron por el suelo.
— ¿Otra vez tú, Mateo? —dijo el gerente, llegando con cara de fastidio.
—Solo eran frutas… —murmuró el chico, sin levantar la mirada.
—Las cámaras te grabaron. Esta vez llamaremos a la policía.
—Hágalo —dijo Mateo, cruzando los brazos.
Una mujer, testigo de la escena, se ... (ver texto completo)
Nunca te rindas, sólo quien lucha consigue algo. Quien se rinde, sólo le queda un sueño que cumplir.
La distancia puede impedir un beso o un abrazo, pero no puede prevenir un pensamiento.
¡Trabaja! Si no lo necesitas para alimentarte, lo necesitas como medicina.
Buenas noches Antonia. feliz descanso. un abrazo
No hablar mal de nadie, es la mejor forma de hablar bien de ti.
Nadie sabía cómo se llamaba. En el barrio lo conocían como “El Loco del Perfume”.
Vivía entre cartones y bolsas, cerca de un contenedor de basura en una esquina de Los Ángeles. Era latino, pero nadie sabía de qué país. Algunos decían que era cubano, otros que mexicano. Hablaba poco, reía solo, y todos los días hacía lo mismo: rebuscaba entre la basura… y se rociaba con perfume.
Tenía una pequeña colección de frascos vacíos o medio llenos que encontraba entre los desperdicios. Chanel, Carolina Herrera, ... (ver texto completo)