La abundancia pierde su valor cuando para disfrutarla tienes que sacrificar tu tranquilidad. Una mesa sencilla, compartida en paz, puede alimentar mucho más que una
casa llena de lujos y conflictos.
????️ La paz también es riqueza.
Al final, no todo lo que llena la mesa llena el corazón. A veces tener menos, pero vivir en armonía, es una fortuna que ningún banquete puede
comprar.