Es triste, pero real.
Hay gente que no encuentra su propia luz, así que se dedica a apagar la de los demás. No porque sean malos por
naturaleza, sino porque dentro llevan un vacío tan grande que la única forma que conocen de sentirse importantes es bajando a alguien más. Critican, humillan, comparan, minimizan… todo para llenar ese hueco que tienen.
Y lo peor es que a veces ni siquiera se dan cuenta. Es su mecanismo automático: si tú brillas, ellos se sienten más oscuros. Si tú creces, ellos se
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