NUNCA SUBESTIMES A NADIE
Una mujer con un vestido de algodón barato y su esposo vestido con un humilde
traje, se bajaron del
tren en Boston y caminaron tímidamente (sin tener una cita), a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard. La secretaria adivinó en un momento que esos campesinos venidos de los bosques, no tenían nada que hacer en Harvard.
- Desearíamos ver al presidente, dijo suavemente el hombre.
- El está ocupado, contestó la secretaria.
- Esperaremos,
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