Dieta

La dieta del hipopótamo consiste principalmente en hierba aunque en ocasiones incluye también frutos caídos, juncos y carrizos. Las especies herbáceas más utilizadas son varias especies de gramíneas de los géneros Panicum, Cynodon y Themeda, que los animales arrancan con sus anchos labios córneos. El hipopótamo posee un estómago compartimentado y complejo que, sin llegar a ser rumiante, hace más lento el tránsito de los alimentos y aumenta su asimilación por el intestino. Bien adaptado a ... (ver texto completo)
Una vez en tierra, el comportamiento social de los hipopótamos se modifica por completo; las relaciones de dominio desaparecen como por ensalmo y los animales se limitan a seguir los senderos balizados por excrementos que, contrariamente a lo que sucede en el hábitat diurno, no son marcas territoriales sino puntos de referencia para orientarse durante la noche. Al final de estas pistas balizadas, ramificadas en su extremo, se sitúan los pastos comunales que, por lo general, se extienden a no más ... (ver texto completo)
Salir del agua

Al caer la tarde, tras hacer pasado la mayor parte del día descansando en el agua o muy cerca de ella, los hipopótamos se preparan para comer. Las señales acústicas empiezan a hacerse más numerosas, lo que indica la inminencia de los desplazamientos alimentarios, y la comunicación entre los miembros del grupo continúa por la noche, durante las cinco o seis horas que tardan los animales en buscar su alimento en tierra. Aunque a veces los hipopótamos inician su búsqueda de alimento ... (ver texto completo)
El pequeño, que ya ha aprendido a nadar antes de andar, se amamanta siempre en apnea, con los oídos y las narinas cerradas, y no sólo cuando lo hace en el agua sino también en tierra. Al nacer, la cría pesa de 5 a 55 kg. y su crecimiento es rápido, ya que al año puede hacer alcanzado los 250 kg. Por término medio, los nacimientos se producen a intervalos de dos años –ochos meses de gestación, un año de lactancia y cuatro meses de “anestro” –y la primera cría permanece con su madre hasta el nacimiento ... (ver texto completo)
Nacimientos

Aunque en el cautiverio la madurez sexual se alcanza a los tres o cuatro años, en la naturaleza los machos de hipopótamo no se reproducen ante de los 6-13 años y las hembras antes de los 7-15. estas últimas son poliéstricas y su estro –parte del ciclo en que la hembra está en ovulación- dura unos tres días. Contrariamente a los apareamientos, que por lo general se producen durante la estación seca, los nacimientos suelen tener lugar en la estación de lluvias. Tras 227-240 días de gestación, ... (ver texto completo)
En la periferia de estas zonas siempre hay numerosos machos solitarios, y éstos pueden ser tanto animales jóvenes que nunca han tenido territorio y la presencia de cualquier macho, cría o hembra que no ovula, puede llegar a saldarse con la muerte del intruso. Ante esta amenaza, no es de extrañar que los machos no territoriales no consigan reproducirse, ni que las hembras adultas, que pueden llegar a ser muy agresivas, se asocien a veces entre ellas para proteger a sus crías.
Aunque los machos dominantes pueden mantenerse en el poder hasta doce años –como sucede en los lagos y otros emplazamientos estables-, la única relación realmente perdurable entre hipopótamos es la que se establece entre las hembras y sus crías. En agrupaciones de mayor tamaño, el macho dominante, que en condiciones favorables puede llegar a reinar sobre 50 o incluso 100 m de orilla fluvial –y hasta sobre 500 m de orilla lacustre-, establece su territorio en las mejores zonas ocupadas por el rebaño ... (ver texto completo)
Comportamiento

Aunque en las regiones donde todavía abunda el hipopótamo puede formar grupos de hasta 150 individuos durante la estación seca, lo más habitual es que estas agrupaciones no superen las diez a quince cabezas. Los rebaños o piaras de mayor tamaño consisten principalmente en hembras adultas con sus crías, no siendo raro que varias hembras se separen del rebaño para formar una guardería temporal cuyos miembros se relevan en el cuidado de las crías. Los machos no territoriales también ... (ver texto completo)
PATAS
Cortas y terminadas en cuatro dedos de similar tamaño, provistos de pequeñas pezuñas puntiagudas en forma de uñas. Mas necesitado de una amplia base de sustentación para su enorme cuerpo que de unos miembros especializados en la carrera, los hipopótamos apoyan el peso de su cuerpo en los cuatro dedos de cada pie. A diferencia de otros artiodáctilos, los dos dedos laterales de cada uno de estos pies están casi tan desarrollados como los dos centrales, y todos ello se extienden de tal forma que los laterales tocan el suelo cuando el animal se alza sobre sus patas. ... (ver texto completo)
PIEL
Perfectamente adaptada a la vida acuática gracias a la capa córnea de su epidermis.
La piel es lisa, tiene una dermis espesa y contiene una capa protectora de grasa de 50 mm de espesor, mientras que su epidermis tiene una capa córnea inusualmente fina, lisa y compacta, lo que constituye una adaptación única a la vida acuática. Debido a la finura e esta capa externa, la piel permite la transferencia de agua pero también obliga una gran dependencia del medio acuático o de un hábitat muy húmedo ... (ver texto completo)
DIENTES
Afilados como navajas y levemente proyectados hacia el exterior, los caninos son las armas temibles que, en la mandíbula inferior del macho, pueden alcanzar hasta 70 cm de longitud y 3 kg de peso. Los incisivos, por su parte, son lisos, redondeados, están ampliamente separados y, como los caninos, tienen forma de defensas y un crecimiento continuo. Los premolares suelen tener una única cúspide y los molares tienen siempre dos cúspides (excepto el tercero de cada semimandíbula, que tiene tres). ... (ver texto completo)
CABEZA
Las pequeñas orejas, el hocico dilatado y romo y los poderosos músculos maseteros (músculos elevadores del maxilar inferior) dan a la cabeza un aspecto grotescamente equino, lo que tal vez explique por que los griegos le dieron el nombre de “caballo de río” (Hippopotamus) a este enorme pariente de los cerdos.
El perfil de la cabeza con las narinas, los ojos y las orejas situados en la parte superior del cráneo y completamente alineados como en otros vertebrados acuáticos, permite respirar, ... (ver texto completo)
MANDÍBULAS
El gran desarrollo de los maseteros y del músculo digástrico permiten la excepcional abertura de la mandíbula –hasta 150°-, rasgo muy útil en las pardas de intimidación y de amenaza.
OREJAS
Pequeñas y móviles, como las de los caballos, se cierran cuando el hipopótamo se sumerge por completo.
OJOS
Muy prominentes y situados hacia atrás, en la parte superior de la cabeza, afloran a la superficie cuando el animal está semisumergido.