ROCKO
La
noche era fría y la
nieve caía sin cesar. En el suelo había una ligera capa de nieve que iba en aumento, posiblemente por la mañana alcanzaría los veinte centímetros. Con pasos indecisos se paseaba oliendo todo. Tenia hambre y buscaba algo que
comer. Otros días encontraba un trozo de
pan duro, un hueso que roer con algo de carne que alguno de esos seres de dos patas había tirado despreocupadamente. Incluso a veces podía comer las sobras de alguna suculenta cena. Esa noche no había nadie
... (ver texto completo)