¿Perdedores?
Perdedores son aquellos que no arriesgan nada, pero las personas que luchan ganan lo que se proponen.
A veces necesitamos a alguien que simplemente esté ahí, para hacernos sentir apoyados y queridos.
Porque la vida es así: un poco cuesta arriba, un poco en descenso... pero siempre adelante y para siempre.
La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante.
Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos pueden descubrir hasta dónde se puede llegar.
Si no sabes controlar el juego de la vida, entonces te conviertes en una de las piezas que han de ser sacrificadas.
¿CUÁNDO CONSEGUIRÉ SER FELIZ? –preguntó la Mujer Insatisfecha a la más Anciana del Valle.
–CUANDO TE CANSES –la respondió esta sin pensárselo,
mientras continuaba arando su huerto.
La mujer la miró muy sorprendida,
sin comprender sus palabras.
–Cuando te canses de preocuparte por el mañana,
cuando te canses de compararte con otros
–prosiguió la anciana sonriéndole con
simpatía–. Cuando te canses
de recordar lo que pasó, lo que se fue de tu vida y lo que pudo haber sido. ... (ver texto completo)
Buen día Antonia, que pases un feliz domingo... besillos.
Nunca pierdas el tiempo lamentando errores. Basta con que no los olvides.
Lo más bonito de todo es que no hay nada irrealizable: con trabajo y esfuerzo, puedes convertir cualquier sueño en realidad.
No podrás nadar hacia nuevos horizontes si no tienes el valor de perder de vista la costa.
Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.
Siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz domingo!
Érase una vez un granjero llamado Herman que vivía en un país del norte de Europa donde los inviernos eran terriblemente crudos. Los meses de hielo y nieve se hacían interminables, pero el bueno de Herman se negaba a pasar tanto tiempo encerrado en casa sin hacer nada, esperando que volviera la primavera. Por eso, venciendo la pereza y las bajas temperaturas, todas las mañanas se despedía de su mujer con un beso y salía a dar una vuelta por los alrededores. ¡Al menos durante un rato podía admirar ... (ver texto completo)