Más que derribarlas, lo que hay que hacer es reconstruirlas. El barrio del Castillo, la parte más antigua de Zagra, tiene mucho parecido con los pueblos alpujarreños, muy cotizados turísticamente. Es una pena que no se cuide ese patrimonio y la reconstrucción de esas casas se pueden dedicar a montar pequeños comercios de venta de artesanía, como en esos pueblos de la Alpujarra. Para todo ello es necesaria una política municipal encaminada a la creación de empleo basada en el turismo rural que creo ... (ver texto completo)