En las zonas de clima más adverso, como por ejemplo las montañas de León, fue relativamente frecuente que los maquis pasaran periodos de tiempo más o menos largos escondidos, en pequeños grupos, en casas de apoyos dentro de los pueblos, especialmente durante los meses invernales.
Principales áreas de actividad del maquis (en color naranja, áreas rurales, en amarillo ciudades que registraron una mayor actividad).
Entre las grandes zonas de máxima actividad guerrillera destacan la cornisa cantábrica, desde Galicia hasta Cantabria, con especial incidencia en las montañas de Asturias y norte de León y de Palencia; el Levante, concretamente el área comprendida entre las provincias de Teruel, Castellón, Valencia y Cuenca; Centro, que englobaría Extremadura, norte de Córdoba, Ciudad Real, Toledo, Ávila y montañas del Sistema Central; y sur de Andalucía, comprendiendo dos zonas independientes, Cádiz por un lado y Granada-Málaga por otro. Además hubo actividad también en otras áreas de menor extensión, como en La Mancha, en el Alto Aragón o en la zona del Bages y el Berguedá en Cataluña.
Principales áreas de actividad del maquis (en color naranja, áreas rurales, en amarillo ciudades que registraron una mayor actividad).
Entre las grandes zonas de máxima actividad guerrillera destacan la cornisa cantábrica, desde Galicia hasta Cantabria, con especial incidencia en las montañas de Asturias y norte de León y de Palencia; el Levante, concretamente el área comprendida entre las provincias de Teruel, Castellón, Valencia y Cuenca; Centro, que englobaría Extremadura, norte de Córdoba, Ciudad Real, Toledo, Ávila y montañas del Sistema Central; y sur de Andalucía, comprendiendo dos zonas independientes, Cádiz por un lado y Granada-Málaga por otro. Además hubo actividad también en otras áreas de menor extensión, como en La Mancha, en el Alto Aragón o en la zona del Bages y el Berguedá en Cataluña.