No hay nada que temer en la
noche.
Si tu corazón se asusta e inquieta cuando el
cielo cambia de brillante a oscuro, déjame decirte querido, que no hay nada que temer en la noche.
Porque sólo en ésas horas de oscuridad podemos ver los millones de estrellas que hay.
Si no puedes cerrar los ojos porque
sombras raras y extraños ruidos merodean tu sueño, déjame decirte cariño, que no hay nada que temer en la noche.
Sólo pon atención y escucha al viento, él te contará historias de héroes olvidados
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