vista de la presa desde la rambla del olivar
Por muy larga que sea la noche, el amanecer llegará. (refrán africano)
Mejor haber amado y haber perdido a su amor que no haber nunca amado o perdido.
Lo único que cura a la tristeza es la acción.
Latín eclesiástico. El latín sigue siendo hoy la lengua oficial de la Iglesia Católica.
Latín científico. La lengua latina sobrevive en escritores científicos hasta bien entrado el siglo XVIII. Descartes, Newton, Spinoza, Leibniz escribieron algunas de sus obras en latín.
Latín renacentista. En el Renacimiento la mirada de los humanistas se vuelve hacia la Antigüedad clásica, y el uso del latín cobró nueva fuerza. Petrarca, Erasmo de Rotterdam, Luis Vives, Antonio de Nebrija y muchos otros escriben sus obras en latín, además de en su propia lengua
Latín medieval. El latín literario se refugia en la Iglesia, en la Corte y en la escuela. Mientras, el latín vulgar continúa su evolución a ritmo acelerado. El latín se convirtió en vehículo de comunicación universal de los intelectuales medievales.
Latín tardío (siglos III-IV d. C.). Los padres de la Iglesia empiezan a preocuparse por escribir un latín más puro y literario, abandonando el latín vulgar de los primeros cristianos. A este período pertenecen Tertuliano, San Jerónimo y San Agustín.
Período postclásico (siglo II d. C.). La literatura latina decae, la lengua se vuelve más barroca, retórica y artificiosa. Son autores de esta época Séneca, Marcial, Juvenal y Tácito.
1. Período arcaico (siglos III-II a. C.). Etapa de formación del latín literario. Autores destacados de este período son Apio Claudio el Ciego, Livio Andrónico, Nevio, Ennio, Plauto, Terencio.
Al tiempo que se consolida el latín como instrumento adecuado para la expresión literaria, se inicia un proceso de distanciamiento entre este latín literario y culto y la lengua hablada por el pueblo (latín vulgar). El conocimiento del latín culto no plantea problemas, ya que poseemos documentos escritos. En cambio, apenas se conservan testimonios escritos en latín vulgar. Este latín vulgar fue el que exportaron los soldados, Lenguas romances mercaderes y funcionarios romanos a las provincias del ... (ver texto completo)
A medida que el poder de Roma se va extendiendo, el latín se depura y perfecciona. Las victorias de Roma requieren la inmortalidad literaria. Los modelos están a la vista: Grecia, que ya forma parte del Imperio Romano, marcará los cánones.
De la lengua de Roma en los tiempos primitivosFíbula de Preneste conservamos tan sólo algunos documentos escritos de carácter no literario. Se trata fundamentalmente de documentos oficiales, cantos rituales y litúrgicos, y textos de alabanza de familias nobles.
Esta diversidad de pueblos y lenguas, con el transcurso de los años, deja de existir para dar paso a la unidad política y lingüística. En la región del Lacio, próxima a la desembocadura del Tíber, una pequeña aldea llamada Roma conseguirá imponer su dominio y, con ello, sus costumbres y su lengua al resto de los pueblos itálicos.
Cuando los inmigrantes indoeuropeos llegan a Italia entran en contacto con otros pueblos establecidos en la península. Los contactos de estos pueblos entre sí y con los pobladores autóctonos dan como resultado un intercambio de influencias culturales y lingüísticas que van moldeando las distintas lenguas.