Para Montse, esta anécdota. He leído tu comentario y me he acordado de una anécdota de tu madre. Venía de Murcia de un Congreso. Me acompañaba mi señora. Por una querencia especial quise visitar Baúl para visitar a Antoñita, la de Prudencio, Gloria la del Aceitero, antigua amiga de la Escuela de Los Balcones, Ángel el de Ginés y otros paisanos. Al salir de la carretera me encontré con Torcuato que conducía no un coche, sino un ganado de cabras y corderos. Me bajé del coche, le pregunté si me vendía ... (ver texto completo)