Antonia buen fin de semana, por las noches no puedo entrar en el foro porque tengo el móvil averiado... besillos.
Buenos días María, buen fin de semana, aquí hace fresco pero aún no nos llegó el frío durante la mañana el sol pica... besillos.
Si quieres comenzar de nuevo, borra lo que no te hace feliz y llena tu corazón con lo que te hace una mejor persona.
Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir.
Si la única oración que dijiste en toda su vida, fue "gracias", sería suficiente.
EL AMOR NO VE

Una pareja vivía muy bien, veinte años de casados.
Un día ocurrió un incendio violento en casa.
Los vecinos llamaron a los bomberos, la mujer y su esposo fueron al hospital..
Días después, los doctores dijeron al marido:
Pudimos salvar a su esposa, pero ella está irreconocible: por encima de la cintura es un enrugado de piel, la boca deformada, perdió un parte de la nariz y de una oreja.
Va a ser difícil ayudar a su esposa a hacerse cargo de su vida..
El marido le contestó ... (ver texto completo)
Y... ¿hasta cuándo nosotros los pobres vamos a tener que pagar los platos rotos por los ricos?
La vida no cuesta nada, no tiene precio es un viaje sin vuelta, es cada instante y cada momento.
Siempre hay que intentarlo, mejor tener decepciones que arrepentimientos.
A veces conviene cerrar un ojo, pero no es prudente cerrar ambos a la vez.
La cabeza de muchas personas de alta estatura se parece a las casas; el piso mas alto es el peor amueblado.
Las tres cosas más difíciles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Buenos días foreros-as... ¡Foreros-as... ¡Feliz Jueves!
LAS LÁGRIMAS DEL RICO

Una tarde de otoño, un grupo de mujeres plañideras, a quienes como tales se les había pagado previamente, lloraban desconsoladamente la muerte de una de las hijas de un acaudalado hombre.
La hermana de la fallecida, sorprendida por el espectáculo que estaban ofreciendo las mujeres en el velatorio familiar, se acercó a su madre y le preguntó:
—Querida madre, ¿cómo nosotras, que hemos sufrido la desgracia en carne propia de la repentina pérdida de mi bondadosa y amada hermana, ... (ver texto completo)
En la vida lo que vale es el contenido, no el recipiente.