“El contrabandista”

Cuenta la historia que ya todos sabían que él era un contrabandista. Era incluso famoso por ello. Pero nadie nunca había logrado descubrirlo y mucho menos demostrarlo. Con frecuencia, cruzaba de la India a Pakistán a lomos de su burro, y los guar­dias, aun sospechando que contrabandeaba, no lograban obtener ninguna prueba de ello. Pasaron los años y el contrabandista, ya mayor de edad, se retiró a vivir tranquilamente a un pue­blo de la India. Un día, uno de los guardias se ... (ver texto completo)
Lo importante no es lo que esperamos de la vida, sino más bien lo que la vida espera de nosotros.
Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo.
Los niños nunca han sido muy buenos para escuchar a sus mayores, pero nunca han dejado de imitarlos.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
Por la ignorancia se desciende a la servidumbre, por la educación se asciende a la libertad.
El principio de la educación es predicar con el ejemplo.
Buenas noches Sensi, que tengas un feliz descanso hasta mañana, un abrazo.
Si no puedes resolver tus problemas en paz, no puedes resolverlos en guerra.
Yo no borro nada de mi vida, cada cosa me hizo lo que soy ahora, las cosas buenas me han enseñado a amar la vida, las cosas malas a saberla vivir,
¡Que barbaridad!

En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra?
Del tiempo que pasa, me gusta la gente que se queda.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
Después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás.