Cada programa tiene cuando menos una variable, un procedimiento, un loop... y un bug.
Todos los programadores en esencia son optimistas, hasta que terminan su programa.
La complejidad de un programa crece hasta que excede la capacidad del programador que debe mantenerlo.
La utilidad de un programa es inversamente proporcional a la cantidad de usuarios.
El costo de un programa es inversamente proporcional al peso de sus "outputs".
Cualquier programa tiende a expandirse hasta llenar toda la memoria disponible.
Si un programa no es útil, deberá ser documentado.
La historia de los tres barcos, además de la más conocida de sus historias, el hundimiento del Titanic, está cargada de incidentes extraños e historias fantásticas, como la participación de los transatlánticos Britannic y Olympic en la Primera Guerra Mundial, el primero como barco hospital (aunque se ha puesto en duda que solo haya cumplido ese servicio) y el Olympic, que fue puesto a trasladar tropas y fuerzas de trabajo desde América del Norte (entre 1914 y 1916 entre Canadá y Europa, y luego desde ... (ver texto completo)
El tercer “hermano”, cuyo nombre fue cambiado por Britannic, se hizo a la mar en 1914 con la finalidad de dotar a la compañía de supremacía en el lucrativo negocio de los cruces del Atlántico. Sin embargo, el inicio ese mismo año de la Primera Guerra Mundial, cambiaría el destino del barco.
En aquel entonces, estos barcos habían sido fabricados con algunas medidas de seguridad que hacían mucho más difícil la posibilidad que se hundieran. La prensa se encargó de magnificar la seguridad del barco y lo calificó como imposible de hundir. Sin embargo, nadie de la compañía naviera White Star Line ni su capitán dijeron jamás algo similar, aunque el Capitán haya declarado a la prensa poco antes de partir que “no concebía nada que pudiera hundirlo”. Sin embargo, la fama del barco antes de que ... (ver texto completo)
Por tres razones la construcción de estos buques constituye un hito en la construcción naval. En primer lugar, se trataba de las mayores embarcaciones construidas hasta el momento, ya que eran barcos de 45.000 toneladas. En segundo lugar, contaban con una disposición de instalaciones, ornamentaciones y equipamiento que los ponían a la vanguardia en cuanto a lujo y comodidad para los pasajeros de primera clase. Por último, fueron dotados de todos los elementos tecnológicos de avanzada que se conocían ... (ver texto completo)
En 1908 comienza la construcción del Olympic y unos meses más tarde se empezó a construir el Titanic. La White Star Line tenía intensiones de construir una tercera nave de la clase Olympic, para la cual ya habían adoptado el nombre de Gigantic. La construcción de los dos primeros fue encargada a un astillero de Belfast, siendo esta la primera vez que un mismo astillero se avocaba a la construcción de dos naves de tanto porte a la vez.
Esto constituía una grave amenaza para la compañía competidora, por lo que la White Star Line se avocó a construir una serie de barcos que pudiera competir con las flamantes incorporaciones de la Cunard Line. Pero a diferencia de aquella, que dio mayor importancia a la velocidad del transporte, la White Star Line pensó que el mayor rédito de los cruces interoceánicos se encontraba en la comodidad y el lujo de los pasajeros de primera clase, quienes podrían hacer el viaje en varias oportunidades, ... (ver texto completo)
Este auge del transporte a través del Océano Atlántico provocó una fuerte competencia entre varias compañías navieras, principalmente entre la Cunard Line y la White Star Line. La Cunard Line tomó la delantera en esta competencia al botar en 1907 dos buques, el “Lusitania” y el “Mauritania”, los barcos comerciales más lujosos, grandes y rápidos construidos hasta el momento.
Esta demanda de viajes interoceánicos provocó que se formaran grandes compañías navieras que realizaron gigantescas inversiones en tecnología, acrecentar la capacidad de transporte de los buques, su velocidad y brindar las máximas comodidades a los viajeros de primera clase. Surgieron de este modo una serie de transatlánticos lujosos y muy grandes, dotados de los mayores adelantos tecnológicos de la época.