Pobre gato

Mi esposa y yo estábamos ya listos para irnos a una fiesta.
Encendí la luz del garaje y puse el contestador. Tapé la jaula del loro, saqué la gata al patio y pedí un taxi por si tardaba mucho...
Llegó enseguida.
Al abrir la puerta de la calle para salir, la gata, que estaba en el patio, se metió como un rayo en la casa, pero no podemos dejarla dentro porque trata de comerse al loro.
Entré para atraparla y sacarla nuevamente al patio; subió rapidísimo las escaleras y tuve que perseguirla.
... (ver texto completo)
Antonia que pases un buen día ¿Os ha bajado ya por ahí la temperatura? aquí seguimos igual... un abrazo.
Buenos días María, estamos llegando al final de Agosto y ese refrán que dice "agosto frio al rostro" esta vez vez no se está cumpliendo, seguimos con demasiada calor... espero que pases un buenfin de semana aunque están anunciando muchas tormentas... un abrazo.
Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.
Cuando tienes el corazón herido... cuidado con quien confieses tu dolor, si se lo dices a un verdadero amigo, sabrá cómo atenderte, si se lo dices a un falso amigo, sabrá dónde herirte.
Es imposible gustarle a todo el mundo. También es imposible caerle mal a todo el mundo. Lo que si es posible, es vivir sin que te importe
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
A veces los pensamientos nos consuelan de las cosas, y los libros de las personas.
Buenos días foreros-as... ¡Feli Viernes!
Cuando usted sea capaz de ver con nitidez.
Y cuando no vea lo que no existe
Espero que usted me de luz y pueda ver lo que usted dice que no existe.
Las esperanzas deben estar concentradas de pensamientos positivos, no de suspiros que se los lleve el viento.
Mientras que el hombre explote al hombre, mientras que la humanidad esté dividida en amos y esclavos, no habrá normalidad ni paz.
Cuentan que un taxista de Nueva York llegó a la dirección y tocó el claxón.
Después de esperar unos minutos volvió a tocar el claxón.
Como esa iba a ser la última carrera de su turno, pensó en marcharse, pero en su lugar, estacionó el automóvil y caminó hacia la puerta y llamó...
"Un minuto", respondió una fragil voz de anciana.
El taxista oyó algo que se arrastraba a través de la puerta.
Después de una larga pausa, la puerta se abrió.
Una pequeña mujer de unos 90 años estaba de pie ante ... (ver texto completo)
La gente nunca está contenta: si haces el bien te envidian, si haces daño te critican, si haces lo que te apetece, te juzgan.
Somos ricos cuando tenemos salud, todo lo demás es un lujo.