Buenas noches Antonia, felices sueños.. Un abrazo.
Buenas noches Sensi, que descanses, un abrazo.
Y tu como desnortado, te crees con el derecho de criticar de izquierdas a derechas, de norte a sur y de arriba para abajo. El otro día criticaba a los sindicatos, ahora los defiendes.
Mañana que harás? Ah si, depende con que pie te levantes y si has tenido pesadillas, durante la noche u has soñado con los angelitos.
Porque hay que ver, lo bien y mucho que reflexiona, ehhhh.
Tu problema es qué un desnortado te diga antes que un sindicalista lo que cobran los trabajadores de Mercadona y que sus sueldos están por encima de su sector. Soi ignorante pero con conocimiento y con razonamientos más que muchos que van de inteligentes pero que en realidad ignoran más que yo.
Cada generación piensa que puede ser más inteligente que la anterior.
Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.
Las palabras que no van seguidas de hechos, no valen nada.
He dejado de buscar a la gente, porque las que realmente importan no las encuentras ni hacia atrás, ni hacia adelante, sino al lado.
Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro.
¿Cómo sabes si la Tierra no es más que el infierno de otro planeta?
Buenas noches Antonia, felices sueños.. Un abrazo.
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
Buenas noches Sensi, feliz descanso, hasta mañana un abrazo.
ENTRE COL Y COL.... UNA LECHUGA... POR FIN ALGO COHERENTE!

Después de días y días, opinando y discerniendo sobre sobre si lo del si es si, el no es no, o lo del pun catapún chimpún, se arregla o no se arregla, este Consejo Ministerial que se parece a aquello de " la parrala ", pues unos dicen que si... y otras dicen que no, de pronto, y sin nadie esperarlo, la Iglesia Católica da un ejemplo de coherencia, ejemplo que deberían tomar otros organismos e instituciones: La Iglesia Católica, informa ... (ver texto completo)
Parábola de la gran hacienda

Una vez un señor adquirió una gran hacienda y puso en ella una pareja de esposo para que la atendieran, y que podían disfrutar de todo lo que en ella había y que podrían hacer casas y trabajar la tierra pero con la advertencia que la hacienda no era de ellos que solo iban a estar en ella solo por breve tiempo y que cuando el decidiera lo sacaría de la hacienda sin sus consentimientos y no podrán sacar nada de la hacienda pero les iba a permitir que sus hijos siguieran ... (ver texto completo)
No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
El que vive de esperanzas, muere de sentimiento.
El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo.