Uando pienso en el Caño Jorge, sobre todo en sus gentes, con su pasar tranquilo, trasparente. Explicando de buen gusto, información: ¿de dónde vienes? ¿ a dónde vas?, preguntas sin mala intención, pero llenas de significado, para una convivencia entre personas sinceras del campo. El tiempo se derrama generosamente entre los contertulios del barrio. Todo es sencillo y rico al mismo tiempo. Las conversaciones se llenan de contenido con la llegada del último. La chispa simpática, que en múltiples ocasiones, ... (ver texto completo)