No mires a nadie hacia abajo al menos que le ayudes a levantarse.
Una historia que toca el corazón En un orfanato de Irak, una niña que extrañaba intensamente a su madre encontró una manera conmovedora de sentirla cerca. Con un simple trozo de tiza dibujó la silueta de su madre en el suelo, se recostó dentro de ella y se quedó dormida como si estuviera en sus brazos. Este gesto inocente refleja la pureza del amor de un hijo, la fuerza indestructible del vínculo materno y la creatividad del corazón cuando busca consuelo en medio del dolor. Una imagen que nos recuerda ... (ver texto completo)
Buenas noches Antonia. Dulces sueños hasta mañana si Dios quiere un abrazo.
Que descanses Sensi, hasta mañana si dios quiere, un abrazo.
Buenas noches Antonia. Dulces sueños hasta mañana si Dios quiere un abrazo.
El cielo del gorrión

Había un gorrión minúsculo que, cuando retumbaba el trueno de la tormenta, se tumbaba en el suelo y levantaba sus patitas hacia el cielo.
- ¿Por qué haces eso? -le preguntó un zorro.
- ¡Para proteger a la tierra, que contiene muchos seres vivos! -contestó el gorrión-. Si por desgracia el cielo cayese de repente, ¿te das cuenta de lo que ocurriría? Por eso levanto mis patas para sostenerlo
- ¿Con tus enclenques patitas quieres sostener el inmenso cielo? -preguntó el zorro.
-Aquí ... (ver texto completo)
Me quedé pensando que allí donde hay alguien a quien se quiere muchísimo y donde hay alguien que nos quiere de veras, ese sí que es el lugar más bonito del mundo.
Y a veces no recibes lo que das. pero das lo que eres y eso es lo importante.
Los caminos de la vida llegan hasta donde uno quiere que terminen.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz. Miércoles!
Buenas noches Sensi hasta mañana, que descanses un abrazo.
Dulces sueños Antonia. que descanses bien un abrazo.
El Diamante

El sanyasi había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo el árbol para pasar la noche. De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo:
— ¡La piedra! ¡La piedra! ¡Dame la piedra preciosa!
— ¿Qué piedra, preguntó el sanyasi.
— La otra noche se me apareció en sueños el Señor Shiva, dijo el aldeano, y me aseguró que si venía al anochecer a las afueras de la aldea encontraría a un sanyasi que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre.
... (ver texto completo)
¿Sabes por qué la gente buena no cambia?
Porque a pesar de las desilusiones y las muchas heridas recibidas, ellos siguen pensando con el corazón.
Hay momentos y recuerdos que sencillamente marcan de por vida, y nos sacan una que otra vez sonrisas de tan solo recordar.
Todos estamos matriculados en la escuela de la vida, donde el maestro es el Tiempo.