Se ha de leer mucho, pero no muchos libros; ésta es una regla excelente.
Un hombre con pereza es un reloj sin cuerda.
Buenas noches Antonia. felices sueños.
Un abrazo
Mateo tenía 60 años cuando le dijeron que su puesto de tacos debía cerrar. La calle donde cocinaba desde hacía tres décadas iba a ser renovada. “Progreso”, decían los carteles. Para él, era una condena.
— ¿Y ahora qué hago, Lupita? —preguntó mirando sus manos gastadas por el calor del comal.
—Lo que sabes hacer —respondió su hija—. Pero en otro lugar.
— ¿Y quién va a ir a una fonda con un viejo que solo sabe preparar tacos al pastor?
—Tal vez… todos.
Lupita consiguió un pequeño local en la esquina ... (ver texto completo)
Como no tenemos nada más precioso que el tiempo, no hay mayor generosidad que perderlo sin tenerlo en cuenta.
Hay dolores que matan: pero los hay más crueles, los que nos dejan la vida sin permitirnos jamás gozar de ellas.
Cuando el dolor es insoportable, nos destruye; cuando no nos destruye, es que es soportable.
Buenos días foreros-as. ¡Feliz Jueves!
Buenas noches Sensi, que tengas un buen descanso, hasta mañana si dios quiere un abrazo.
ivía una vez, a orillas de un gran río, un pescador con su familia. En otros tiempos el agua era generosa: los peces saltaban solos a las redes y el trabajo alcanzaba para todos. Pero esos días habían quedado atrás. La pesca era cada vez más pobre, las redes estaban viejas y el bote, remendado una y otra vez, pedía descanso. No había dinero para uno nuevo.
Una tarde, mientras el sol caía, pasó frente a su casa un anciano viajero. Le pidió al pescador pasar la noche ahí. La familia lo recibió con ... (ver texto completo)
Después de que mi esposa murió, eché de la casa a su hijo que no era de mi sangre — Diez años después, salió a la luz una verdad que me destrozó.
Arrojé su bolsa gastada al suelo y miré al niño de 12 años con ojos fríos y sin vida.
“Lárgate. No eres mi hijo. Mi esposa ya no está — no tengo ninguna razón para seguir cuidándote. Vete a donde quieras.”
Él no lloró.
Él no rogó.
Solo bajó la cabeza, recogió su vieja bolsa con la correa rota y salió por la puerta en silencio — sin decir una sola palabra.
Diez ... (ver texto completo)
En un pequeño pueblo de Finlandia, donde los lagos se congelan en otoño y el sol apenas asoma en invierno, había un pato distinto a todos. Lo llamaban Ilmo, y no pertenecía a ningún estanque. Aparecía y desaparecía. Volaba solo. Siempre solo.
Pero no era un pato salvaje cualquiera. No cazaba, no huía, y —según los lugareños— solo aparecía cuando alguien estaba triste.
La primera vez que lo vieron fue en la ventana de la enfermería del colegio. Un niño acababa de perder a su abuelo. Mientras la ... (ver texto completo)
La soledad es a veces la mejor compañía, y un corto retiro trae un dulce retorno.
Las personas que viven solas siempre tienen algo en su mente que estarían dispuestos a compartir.
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.