Colocaron a un padre al lado de su hijo y les propusieron un "
juego de perspectiva". Era simple: solo tenían que dar un paso al frente por cada privilegio que hubieran tenido en la infancia.
Mientras un altavoz leía las frases, el hijo avanzaba con orgullo y una sonrisa en la cara. Él no lo sabía, pero estaba parado sobre el suelo que su papá nunca pudo pisar.
—"Da un paso si comiste pizza antes de los 10 años".
(El hijo avanzó riendo. El padre se quedó quieto).
—"Da un paso si en la primaria
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