Buenos días foreros-as... ¡Feliz Viernes!
Buenas noches Antonia. que descanses hasta mañana si Dios quiere. un besillo.
Muy buenas noches Sensi, ahora toca descansar hasta mañana un abrazo.
Buenas noches Antonia. que descanses hasta mañana si Dios quiere. un besillo.
En un callejón sin nombre de Kioto, rodeado de faroles apagados y madera envejecida, había una tienda diminuta donde se vendían pinceles hechos a mano. Se llamaba “Masako no fude” —Los pinceles de Masako.
La dueña era una mujer de 89 años, espalda curva, pelo blanco recogido en un moño y voz tan suave que a veces parecía que el viento hablaba por ella.
No tenía redes sociales. No aceptaba tarjetas. No hablaba inglés.
Y sin embargo, artistas de todo el mundo viajaban solo para comprar un único ... (ver texto completo)
De lo que no se sabe no se habla, y de lo que no se ha vivido no se opina.
Hola, ¿podrías poner tu nombre? es que no sale y me gustaría saber quien eres y quien era tu abuela... un saludo.
Mi Nombre es M. Carmen León. Mi abuela es la niña de blanco que está más arriba en el margen derecho. Se llamaba Antonia Hernández Fernández, nacida en El Bejarín. Siento la tardanza de la respuesta. Deseo que aun te sea útil.
Si tus sueños son grandes, es porque tu capacidad de lograrlos también lo es.
Puedes hacer cualquier cosa, pero no todo.
Nunca dejes de hacer algo bueno simplemente porque nadie pueda acreditarlo.
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Jueves!
Buenas noches Antonia. feliz descanso, dulces sueños. un abrazo.
Buenas noches Sensi, hasta mañana si Dios quiere, un abrazo.
Buenas noches Antonia. feliz descanso, dulces sueños. un abrazo.
Los muertos no hablan

Llevo quince años siendo médico forense. He visto de todo: crímenes pasionales, accidentes horribles, sobredosis solitarias.
Creí que mi corazón se había vuelto de piedra.
Creí que ya nada podía asombrarme.
Hasta que llegaron Don José y Doña María.
***
Era una madrugada de enero, la más fría del año. La policía trajo dos cuerpos.
Los encontraron en una casita de madera en la periferia, donde el viento entra como cuchillo. No tenían calefacción. No tenían dinero.
—Hipotermia ... (ver texto completo)
Aprenderás por tu propia cuenta que, en el largo viaje de la vida, encontrarás muchas máscaras y pocos rostros.
El tiempo es aquello que más queremos y también lo que peor utilizamos.