Un zorrito y un conejo se hicieron grandes
amigos.
Cada día salían juntos a jugar, corrían entre los
árboles.
Siempre estaban uno al lado del otro.
Un día, mientras jugaban como siempre, vieron algo que los asustó.
Un cazador apareció con un rifle.
Sin pensarlo, corrieron a esconderse entre los arbustos.
Mientras escapaban, se encontraron con una tortuga vieja y sabia.
El zorrito, con los ojos bien abiertos, preguntó:
— ¿Por qué ese hombre quiere hacernos daño?
La tortuga los miró con calma.
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