Cierto día un perro, ya viejo, salió a
cazar mariposas
Después de un rato se dio cuenta de que se había perdido
Dio varias vueltas tratando de hallar el
camino cuándo, de repente, vio que un
joven leopardo corría en su dirección con la intención de pegarse un buen almuerzo.
El perro viejo se dijo ¡ahora sí que estoy perdido!".
Viendo alrededor suyo algunos huesos, se puso rápidamente a roerlos, dando la espalda al leopardo que se aproximaba cada vez más.
Cuándo este estaba a punto de abalanzarse
... (ver texto completo)