Antonia buenas noches. felices sueños y buen descanso. un abrazo.
Hasta mañana Sensi, que pases una buena noche un abrazo.
Para qué necesito libros si ya tengo oro...?
En Bagdad, cuando la ciudad era el corazón del conocimiento, vivía un joven llamado Farid, hijo de un próspero mercader.
Tenía todo lo que muchos deseaban: riqueza, contactos, comodidad.
Pero despreciaba el estudio.
Mientras otros jóvenes acudían a la Casa de la Sabiduría a aprender matemáticas, filosofía y estrategia, él decía:
—“ ¿Para qué necesito libros si ya tengo oro?”
Los años pasaron. Su padre murió. Farid heredó el negocio.
Y comenzó a ... (ver texto completo)
Antonia buenas noches. felices sueños y buen descanso. un abrazo.
La vida enseña: que se aprende más escuchando que hablando, que el respeto y la educación abren más puertas que el dinero, que una sonrisa te hace más atractivo que cualquier prenda de vestir, que la actitud nos define, nos acerca o nos aleja de los demás.
Lo que vi me revolvió el alma.
Mi hijo estaba en el suelo.
De rodillas.
Con la cara pegada al comedero del perro… bebiendo agua.
No jugando.
No riéndose.
En serio.
Sentí un golpe en el pecho.
— ¡ROBERTO! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? —grité tan fuerte que hasta yo misma me asusté.
Se volteó despacio… y me ladró. ... (ver texto completo)
"La sociedad se ha empobrecido porque el diálogo ha muerto".
Me gusta lo simple, un gracias, un abrazo, un cuídate, un te quiero, un abrígate que hace frío, un avísame cuando llegues, un buenas noches. Detalles lindos, que no se obtienen con dinero, pero si con amor y que te llenan el alma...
Hasta mañana Sensi, feliz descanso un abrazo.
endió todo para poder graduar a sus hijos — veinte años después, llegaron vestidos con uniformes de pilotos y la llevaron a un lugar que ella jamás imaginó.
Doña Teresa tenía 56 años y era viuda.
Sus únicos hijos eran Marco y Paolo. Vivían en un barrio humilde a las afueras de Toluca, en el Estado de México. La casa era pequeña, de paredes sin repellar y techo de lámina, construida con años de esfuerzo junto a su esposo, quien trabajaba como albañil en obras de construcción.
Un día, todo cambió.
Su ... (ver texto completo)
El Kumpo SENEGAL
Cuando el sol empezaba a descender sobre los arrozales de Casamance y la luz se volvía espesa y lenta, el pueblo entero se preparaba. No era una preparación visible, sino interior. Los cuerpos se aquietaban, las voces bajaban y los tambores, aún en silencio, esperaban su momento. Todos sabían que sin la danza, el Kumpo no vendría, porque el Kumpo no camina: responde al ritmo.
Los primeros golpes de tambor no llamaban al espíritu, lo despertaban. Eran golpes profundos, repetidos, ... (ver texto completo)
Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad se quedará fuera.
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
Convertid un árbol en leña y podrá arder para vosotros; pero ya no producirá flores ni frutos.
El bosque sería muy triste si sólo cantaran los pájaros que mejor lo hacen.
En 1970, Bruce Lee estaba en la cúspide de su carrera. Físicamente imparable, mentalmente enfocado y espiritualmente en expansión. Pero ese mismo año, durante un entrenamiento intenso en su casa de Los Ángeles, un dolor agudo en la espalda lo dejó paralizado. Los médicos le diagnosticaron una lesión grave en la médula espinal y le dijeron que **nunca volvería a practicar artes marciales**.
Para alguien cuyo cuerpo era su instrumento de vida, esas palabras fueron una sentencia.
Durante meses no ... (ver texto completo)