Hacia varios años que no había estado en el pueblo el sabado siguiente al de la fiesta, por motivos laborales, en la comida en la plaza. Me llevé una gran sorpresa el ver tanta gente en la misma, con unas ganas tremendas de comer, beber y pasarselo bien. Me encantó como despues la gente consumía en la barra a beneficio del arreglo de la iglesia y el trabajo gratuito de las mujeres de la asociación participando en ello. Todo ello con la gente bailando en la pista con la musica del duo musical. No ... (ver texto completo)